LUCHAR CONTRA LA GUERRA CON LAS ARMAS DEL ESPÍRITU

Por la paz en Ucrania, el mundo creyente inicia la Cuaresma, unido  en la oración, la limosna y el ayuno

VATICANO, Italia.-  En su audiencia general del Miércoles de Ceniza el Papa Francisco ha expresado que “nuestra oración y el ayuno serán una súplica por la paz en Ucrania”.

El Pontífice ha recordado que la paz en el mundo “comienza siempre con la conversión personal, siguiendo las huellas a Cristo».

     «Deseo a todos que el camino de la Cuaresma, que iniciamos hoy con la oración y el ayuno por la paz en Ucrania, nos lleve a la alegría de la Pascua con los corazones purificados y renovados por la gracia del Espíritu Santo»  ha dicho al saludar a los peregrinos.

        «Comencemos esta Cuaresma con espíritu de penitencia y de oración  para implorar la misericordia de Dios sobre nosotros y la paz para el mundo entero».

       Fuentes del gobierno de Polonia han indicado que más de 450.000 personas han entrado hasta ahora en Polonia desde Ucrania y por ello el Papa  se ha dirigido a ellos: «Ustedes han sido los primeros en apoyar a Ucrania, abriendo sus fronteras, sus corazones y las puertas de sus casas a los ucranianos que huyen de la guerra».

Bombardeos sobre Ucrania ( Foto Onda Cero)

Vatican News ha informado que  Rumanía, Moldavia, Eslovaquia y Hungría también están implicados en la acogida  y que  Cáritas de estos países están están en laprimera línea de ayuda.

Según la agencia de la Santa Sede “las iglesias católica y ortodoxa de Rumanía acudieron en ayuda de los refugiados desde el primer día de la guerra. En la República de Moldavia, Cáritas abrió tres centros con 500 camas para acoger a los refugiados. También Eslovaquia ha acogido a miles de refugiados. “ También el gobierno húngaro anunció que acogerá a todos los refugiados que lleguen de Ucrania.

Aunque no ha estado presente en la tradicional celebración del Miércoles de Ceniza en la Basílica de Santa Sabina de Roma, el Papa Francisco se ha dirigido al santo pueblo de Dios con una reflexión sobre  el compromiso que requiere el camino de la fe y el signo austero de las cenizas que han sido impuestas sobre millones de católicos en este día  que inicia la Cuaresma.

La celebración, precedida por una procesión penitencial desde la Iglesia romana de San Anselmo, ha sido presidida por el Cardenal Pietro Parolín, Secretario de Estado, quien ha leÍdo la homilía del Papa durante la Eucaristía..

“Este signo austero, que nos lleva a reflexionar sobre la caducidad de nuestra condición humana, es como una medicina amarga pero eficaz para curar la enfermedad de la apariencia” ha dicho el Papa.

Incluso la oración, la caridad y el ayuno,  pueden volverse autorreferenciales, ha comentado el Pontífice. ”En cada gesto, inclusive en el más bello, puede esconderse la carcoma de la autosatisfacción”,  ha seguido explicando.  Y cuando esto sucede,  “l corazón no es completamente libre porque no busca el amor al Padre y a los hermanos, sino la aprobación humana, el aplauso de la gente, la propia gloria”

El Santo Padre no ha podido estar presente  en la celebración debido a un dolor agudo en la rodilla, y guarda reposo como ha prescrito médico.

En su homilía se ha referido  a la Cuaresma como “tiempo que el Señor nos da para volver a la vida, para curarnos interiormente y caminar hacia la Pascua, hacia lo que permanece, hacia la recompensa del Padre”. Ha señalado que es un camino de curación. “No para cambiar todo de la noche a la mañana, sino para vivir cada día con un espíritu nuevo, con un estilo diferente. Este es el propósito de la oración, la caridad y el ayuno”.

Sobre la oración, el Papa recomienda “la oración humilde, hecha “en lo secreto”, en el recogimiento de la propia habitación, se convierte en el secreto para hacer que la vida florezca hacia afuera” Y en esta Cuaresma pide especialmente orar mirando al Crucifijo. “Dejémonos invadir por la conmovedora ternura de Dios y pongamos en sus llagas nuestras heridas y las del mundo”.

Sobre el ayuno ha dicho que no es una dieta, sino algo que nos libra de ser autorreferentes, de la búsqueda obsesiva del bienestar físico. “El ayuno nos reconduce a darle a las cosas su valor correcto. En concreto, nos recuerda que la vida no debe estar sujeta a la escena pasajera de este mundo”

Para el Papa Francisco “el ayuno no debe limitarse sólo a la comida; en Cuaresma debemos ayunar, sobre todo, de lo que nos hace dependientes; que cada uno reflexione sobre esto, para hacer un ayuno que realmente tenga un impacto en la vida concreta de cada uno”.

El pasado 23 de febrero, al final de la Audiencia  General el Pontífice hizo un llamamiento a unirse en oración por la paz en Ucrania en el primer día de Cuaresma.

En su Mensaje de cuaresma para este año, el Papa Francisco invita aun cambio de mentalidad para que la vida de los creyentes no radique tanto en el poseer cuanto en el dar. Con palabras de San Pablo el Papa invita: No se cansen de hacer el bien. Y va repitiendo la frase:  No nos cansemos…  de orar;  de extirpar el mal de nuestra vida; de pedir perdón en el sacramento de la Penitencia y la Reconciliación; de luchar contra fragilidad que nos impulsa hacia el egoísmo y a toda clase de mal;  de hacer el bien en la caridad activa hacia el prójimo.

En este tiempo de conversión, recuerda el Papa, “apoyándonos en la gracia de Dios y en la comunión de la Iglesia, no nos cansemos de sembrar el bien. El ayuno prepara el terreno, la oración riega, la caridad fecunda”.  

Puedes obtener aquí el mensaje completo en .pdf

HOLGUÍN CATÓLICO