ORDENADO DIÁCONO EN BANES DAVID CABRAL CASTRO

Entrega de la Palabra de Dios

Acepta el servicio del diaconado con alegría  y pronto será ordenado sacerdote de Cristo

BANES, Cuba.-Después de su ordenación diaconal y desde el podio en la Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad, en Banes, David Cabral Castro expresó su gratitud a Dios y a la comunidad.

¨Hoy mi corazón se desborda con inmensa alegría y gratitud al Señor que no mira mis limitaciones sino la disposición de mi alma y la respuesta a su llamado¨, dijo.

Ser ordenado diácono,¨ es abrazar el servicio con alegría¨, afirmó. Y siguió expresando el deseo de que “este solo sea el comienzo, como paso al ministerio de sacerdote y al servicio a Cristo en su Iglesia y para el pueblo¨. Expresó que no se debe olvidar que el servicio es una llamada para todos.

La trayectoria cristiana de David se parece a la de muchos  católicos cubanos que han crecido en un sistema socialista-leninista que se confiesa ateo y que durante años señaló de manera negativa a los creyentes. 

Nacido en Banes en 1979, fue bautizado a los 14 años en 1993; recibió la Primera Comunión en 2003, a los 24 años; fue confirmado en 2009, a los 30 años y ahora, a los 41 años, ha sido ordenado diácono como paso a su próxima ordenación sacerdotal para la Diócesis de Holguín.

El templo desde el coro

El templo estaba lleno de fieles venidos, a pesar de la lluvia y de las dificultades de transporte, desde las zonas cercanas y desde Gibara en donde David ha estado atendiendo a la comunidad como seminarista.

Seis sacerdotes, cuatro diáconos y dos obispos llenaron el presbiterio del templo. El coro parroquial animó la celebración y durante la homilía, el obispo consagrante Mons. Emilio Aranguren Echeverría explicó que el Diaconado es uno de los tres grados del Sacramento del Orden Sagrado: Diaconado, Presbiterado y Episcopado. 

Mons. Emilio Aranguren Echeverría

“Quienes recibimos este sacramento estamos llamados, dada la gracia del sacramento, a configurarnos a Jesucristo como Sacerdote, Profeta y Rey-Pastor¨, indicó.

Mons. Aranguren se dirigió al candidato para presentarle lo que le correspondía en su “ser” y “hacer” a partir de este día. Le invitó a “sentirse elegido para hacer presente en medio de su pueblo, a Jesucristo-Servidor”, como la base, el fundamento del Sacramento del Orden Sagrado. 

Los fieles se unen la oración
Presentación del candidato por el Joseph Shonibare OAR
Oración a Los Santos

¨Ser servidor del pueblo al que la Iglesia lo envíe” subrayó.  Y aclaró que “no es bueno limitarnos a pensar en lo que le corresponde ´hacer´ al Diácono (bautizar, bendecir al matrimonio, presidir exequias, …), sino cómo vivir el ´ser´ diácono.”

Ha de traducirse en “servir con disposición, entrega, sacrificio, abnegación, sin mirar a quién, porque su corazón está llamado a ser universal, es decir, de todos”.

Es por ello, explicó, que en la Iglesia Católica de rito  latino, los sacerdotes hacen un compromiso

Invocación al Espíritu Santo

El Diaconado, dijo “cualifica al ordenado como “pastor” que convoca, congrega, enseña, orienta, acompaña, sirve a su rebaño para que experimente la vida en Dios, esa vida que Jesús dijo que Él venía “a dar en abundancia”.

Explicó que del “ser” brota el “hacer”, y que “cuando a un ordenado (sea diácono, presbítero u obispo) le falta el “ser”, se convierte en un funcionario de lo sagrado” y sin el dinamismo del Espíritu, “todo se convierte en carga, dificultad, motivo de queja, lo cual no favorece las acciones por las que comunica “la vida en Cristo” en aquellos que les son dados como ovejas”. 

Revestido con los ornamentos diaconales
Abrazo del obispo y en el altar como diácono
Palabras de gratitud

Citó palabras de San Pablo en la Carta al joven Timoteo diciéndole: arguye (convence), reprende, exhorta, con paciencia incansable y con afán de enseñar”. Lo que para el obispo se traduce en: “anima, acompaña, escucha, ilumina, orienta a los tuyos hacia las cosas de Dios y enséñales a valorar con prudencia las cosas del mundo y, de esa forma,  crecerán como seguidores y discípulos de Jesús, el Maestro, Salvador, Buen Pastor.

Comentó el lema elegido por David “¡Aquí estoy, envíame!” y volvió a citar a San Pablo en la carta a los Romanos, texto que había sido proclamado: “¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?” 

Gratitud del Fr. Joseph Shonibare OAR

Para Mons. Aranguren lo escrito por Pablo (la aflicción, la angustia, la persecución, el hambre, la desnudez, el peligro), se puede sustituir “por lo que hoy estamos viviendo, asumiendo, sufriendo y ofreciendo”. 

Afirmó que la manera de superar tantas dificultades, es con la Palabra de Dios que dice: “Todo esto lo vencemos por Aquél que nos ha amado”. Ese es “el secreto del misterio vocacional”.

El obispo explicó el rito de la ordenación diaconal por el que el candidato fue presentado por el párroco, el fraile agustino recoleto Joseph Shonibare OAR, David se postro en el piso mientras se invocaba a los santos y después arrodillado el obispo impuso las manos sobre su cabeza invocando al Espíritu Santo.

Foto con la familia al final de la celebración
Se acerca el pueblo a felicitar a David

Delante del Obispo prometió obediencia a él y a sus sucesores, un gesto que indicaba también  que quedaba “incardinado” en la Iglesia de Holguín.

Con sus padres

Le recordó que estaba llamado “a dar fruto y que ese fruto dure. Por eso, te invito, querido David, a que organices tu vida de modo tal que quienes forman e integran contigo la vida comunitaria… podamos decir de ti, a partir de tu ejemplo de vida: ¡David es amigo de Jesús y, por eso, es como es!

El coro, con una nueva generación infantil

David participó como diácono en la Eucaristía, distribuyó la comunión y al finalizar, desde el podio, expresó su gratitud a Dios, a personas y comunidades y también, con voz entrecortada por la emoción, a sus padres y su abuelita.

El coro felicitó al obispo Marcos Pirán que estaba de cumpleaños.

Almuerzo para los viajeros

Después de la bendición final y las fotografías los fieles se apretaban para darle un abrazo y conversar brevemente y él les entregaba una estampita a modo de recordatorio de su ordenación,

Apretaba la lluvia que dificultaba reemprender el camino de regreso. Se ofreció una merienda en el templo y un almuerzo para quienes habían llegado de lejos. Antes de las despedidas y los abrazos no faltó el cafecito cubano.

Por las redes diocesanas se ha transmitido un breve video con imágenes y la voz de David expresando su gratitud, que puedes escuchar aquí en audio

Fachada del templo con la imagen de Ntra Señora de la Caridad

HOLGUÍN CATÓLICO