
Cinco universitarias residentes del Colegio Mayor Pedro Poveda en Madrid constatan la resiliencia y la solidaridad en Holguín, Cuba
HOLGUÍN, Cuba.- Para conocer los proyectos de la Institución Teresiana y sumergirse en la realidad eclesial y social de la isla, un grupo de cinco universitarias, residentes del Colegio Mayor Pedro Poveda de Madrid, viajó a Holguín, Cuba. Durante una semana, las jóvenes colaboraron en iniciativas comunitarias, visitaron centros de apoyo social y compartieron con voluntarios y beneficiarios de programas de la Diócesis de Holguín, llevándose una imagen de Cuba marcada por la alegría y la solidaridad frente a las dificultades.
Aprendizajes que trascienden las fronteras
Valentina, una de las participantes, destacó la fuerza del espíritu comunitario: «Me impresionó cómo, a pesar de las limitaciones y la pobreza, prevalece la alegría, la sensibilidad el trabajo en equipo. Hay una valentía y un deseo de hacer que contrastan con las carencias».

Por su parte, Elena, estudiante de Derecho, afirmó que esta experiencia le enseñó «a escuchar, cooperar y estar atenta a las necesidades de los demás», valores que aplicará en su formación profesional.
Paola, otra de las universitarias, explicó su motivación para unirse al viaje: «En el Colegio Mayor Poveda siempre hay una inquietud social. Cuando surgió esta oportunidad, no lo dudé».


María, comentó con emoción: «Transmitiré la alegría de compartir entre amigos, a pesar de las diferencias. Me voy con la certeza de que aquí se puede hacer mucho, y quiero motivar a otros a sumarse».
Voluntariado y encuentros transformadores
Las jóvenes colaboraron con la Biblioteca Diocesana y el Centro de Orientación y Acompañamiento, (COA), ambos gestionados por la Institución Teresiana, donde apoyaron actividades con niños y jóvenes en situación vulnerable.

Además, visitaron centros de salud, como la sala de Oncopediatría del Hospital Pediátrico Provincial y el Centro de Trauma, donde conversaron con pacientes y médicos, descubriendo el impacto de un voluntariado comprometido.
Cooperación que construye puentes
Dayana Naranjo, miembro de la Institución Teresiana en Cuba, celebró la colaboración con el Colegio Mayor Poveda: «Esta alianza es una oportunidad para vivir nuestra vocación misionera y llegar a quienes, por limitaciones, no podemos alcanzar solos».
Ailén Urbina, quien acompañó a las voluntarias, destacó el intercambio enriquecedor: «Ambas partes hemos aprendido, identificado fortalezas y soñado juntas cómo transformar realidades».

Las cinco estudiantes expresaron que regresan a España con la convicción de que, más allá de las dificultades, la solidaridad y el trabajo en equipo pueden generar cambios significativos. Su experiencia en Holguín, dijeron, no solo amplió su mirada social, sino que sembró en ellas el deseo de seguir colaborando por un mundo más justo.
Las jóvenes visitaron el Centro Janssen para la formación de los Laicos y al finalizar una Eucaristía en la catedral con el obispo, Mons. Emilio Aranguren Echeverría, se sacaron una foto de familia con dos miembros IT del grupo que realiza la misión en Holguín.

Miembros de la Institución iniciaron su colaboración con la Diócesis de Holguín en 2009, con programas de formación de los laicos en el campo de la Educación, las Comunicaciones católicas y cursos de Teología para el laicado.

En 2015 este proyecto pasó a ser presencia institucional. Se amplió la colaboración a programas para los trabajadores de la salud, un centro social que se conoce como Centro de Orientación y Acompañamiento (COA) y la presencia en el mundo de la Cultura a través de la gestión de la Biblioteca Diocesana. Ambas iniciativas cuentan con el apoyo de la ONG de desarrollo InteRed y la ONG Prodocs. (Alexis Pupo Micó, en Holguín)
HOLGUÍN CATÓLICO