JESÚS SE HACE ALIMENTO, MEDICINA PARA NUESTRAS ENFERMEDADES

Celebración de Jueves Santo en la Catedral de San Isidoro y en toda la Diócesis

HOLGUÍN, Cuba.- En casas de misión, poblados y parroquias,  el 17 de abril, los católicos celebraron el Jueves Santo que celebra la institución de la Eucaristía y del Sacerdocio.

El P. Expósito lava los pies a 12 varones de la comunidad

Siguiendo el ejemplo de Jesús el sacerdote que preside la Misa se arrodilla ante 12 representantes de la comunidad para realizar el gesto de lavarles los pies y besarlos, como hiciera el maestro con sus discípulos en la última Cena.

“Lavarle los pies a ustedes hoy es algo fácil,” comentó el P. Francisco Expósito en la Catedral de Holguín “ Lo que importa es hacerlo todos los días, sirviendo a los demás,” dijo ante la comunidad, reunida en la penumbra, por falta de corriente eléctrica a esa hora. Minutos antes se había arrodillado delante de 12 varones y uno a uno les lavó el pie derecho que luego besó.

En sus palabras durante la homilía volvió la vista hacia la capilla del Santísimo, “tantas veces solitaria, sin nadie, con Jesús esperando”. A los presentes que llenaban el templo les pidió el gesto de siempre ir a saludar al Señor.

El templo durante la celebración de Jueves Santo

“El amor verdadero hace cosas imposibles”, dijo. “Y Jesús, por amor se hace alimento para nosotros que somos peregrinos. Es medicina para nuestras enfermedades, nos hace vivir una vida como la suya, hace surgir en nosotros sentimientos de bondad, de ternura, de amor. Hizo lo que hacen los sirvientes, lavando los pies a sus discípulos”.

Explicó que la dignidad de Jesús está en saber arrodillarse. Es su última lección de amor para un mundo que busca la gloria y quedarse en pie.

“Vamos a decirle a Jesús, hoy, que queremos ser como Él”.

El P.Exposito recorre el templo con el Santísimo

Oración ante el Monumento al Santísimo

Al terminar la Misa, el P. Expósito recorrió el templo con el copón del Santísimo. A su paso los fieles se inclinaban o arrodillaban. El sacerdote lo depositó sobre un lienzo rojo en un sencillo monumento elevado que se había preparado en la capilla de la Virgen para la oración de los fieles.

Momento de oración ante el Santísimo

Dos velas encendidas servían de iluminación pues ya anochecía. El pueblo se fue congregando para orar como comunidad.

Cuando regresó la corriente, desde el micrófono se animó la oración con reflexiones y canciones. Ante el Señor se fueron presentado las realidades de nuestro mundo: las realidades de violencia y guerras.

“Hagamos silencio y tengamos presentes a todos los que de algún modo la sufren”. De igual manera se fue mencionando el dolor de los enfermos, los niños víctimas de guerras y conflictos, las desigualdades y todos los que sufren necesidades. Se volvió a leer el pasaje de la pasión.

Miembros de la Catedral en oración ante el Santísimo

“Adoramos y agradecemos todo el amor que sigues dando”, se escuchó. “Gracias por no dejarnos nunca, incluso cuando no te respondemos y no estamos a la altura.”

Ya atardecía pero el Señor quedó allí para la oración personal de quienes pudieron quedarse.

HOLGUIN CATÓLICO