Con el Domingo de Ramos se inició la semana más santa del año
HOLGUÍN, Cuba.- En el mundo entero los cristianos iniciaron La Semana Santa con memorando aquel día en que Jesús fue recibido en Jerusalén con cantos de ‘¡Hosana! ¡Hosana! Al Hijo de David.
Igualmente en Cuba los cristianos acudieron a sus comunidades con palmas y ramos que fueron bendecidos, para quedarse después en los hogares como signo de la presencia de Jesús.

A través de las ondas radiales de las emisoras provinciales de Holguín y Las Tunas, los holguineros y tuneros recibieron el domingo un mensaje que les prepare a vivir estos días con recogimiento y de manera consciente.
“Renovamos la alianza con el Señor y entre nosotros’, piden los conductores del programa radial de la Diócesis de Holguín. Con canciones y reflexiones este podcast invita a hacer la conexión “entre la vida de Jesús y la nuestra.


En la Semana Santa hay cuatro celebraciones especiales. El Domingo de Ramos; el Jueves Santo que conmemora la institución de la Eucaristía y del sacerdocio; el Viernes Santo que hace presente la muerte de Jesús; y el domingo de Pascua, día de la Resurrección de Jesús.
En la Resurrección, recuerdan los conductores del programa: Jesús pasa de la muerte a la vida, y por ello “cada vez que pasamos de la mentira a la verdad, del odio al amor, del rencor al perdón, de la indiferencia a la solidaridad, hacemos realidad la Pascua de Jesús en nuestras vidas”.

Debajo la procesión de Domingo de Ramo sen San Juan Bosco,

En sur reflexión el obispo auxiliar, Mons. Marcos Pirán comenta el pasaje del Evangelio sobre la entrada de Jesús en Jerusalén y cómo lo hace. Se trata de una nueva realidad, pues no entra como guerrero. Entra “montado en un burro, como signo de humildad, paz y mansedumbre. Entra en un animal de carga porque viene a cargar con nuestros pecados. No entra rodeado por un ejército sino rodeado del pueblo pobre y sencillo”.
Mons. Pirán pide a los escuchantes que se acerquen a sus comunidades para conocer los horarios de las celebraciones de estos días.
“Abramos nuestro corazón a su presencia”, pide el obispo, “para dejarnos transformar por su amor. Hagamos un alto en el camino para mejor responder a lo que Él nos pida”.
HOLGUÍN CATÓLICO