La imposición de las cenizas es una preparación para iniciar el camino de la cuaresma
HOLGUÍN, Cuba.- Con una invitación a la conversión y al cambio el obispo de la Diócesis de Holguín dio inicio a la preparación del la Cuaresma con la imposición de las cenizas sobre la frente de los fieles, en la S.I. Catedral de San Isidoro.

El 14 de febrero, Miércoles de Cenizas, Mons. Emilio Aranguren Echeverría recordó que este día es una preparación a la Cuaresma y que el rito de las cenizas no es un sacramento sino un sacramental que prepara y motiva a vivir el tiempo de conversión que se inicia propiamente con el Primer Domingo de Cuaresma, término que viene de ‘cuarenta’.

Explicó que este número tiene un sentido bíblico a lo largo de la historia de Israel y en la vida de Jesús quien fue presentado en el templo a los 40 días de nacer, pasó 40 días en el desierto antes de la vida publica y pasó 40 días con sus discípulos después de la
Resurrección, antes de su Ascensión a los cielos.
Hizo notar que el Papa Francisco ha escrito un mensaje para la Cuaresma con el título , Dios nos guía a la libertad en el que explica lo que significo el desierto de los israelitas hacia la tierra prometida donde tuvo la libertad..

Al imponer las cenizas, recordó Mons. Aranguren, hoy se usa la frase “Conviértete y cree en el Evangelio”, lo cual no es creer en unos libros sino “creer en el estilo de vida de Jesús cargar con su cruz y seguirle”.
“Con-version”, explicó es: “Yo entro en mi¨. Convertirse a Dios significa centrarse en Dios, volverse a Él. Es una invitación a entrar y encontrarse con el Señor y creador. Iniciar la Cuaresma es un camino, “como en el viacrucis, vamos caminando.”
En el texto del Evangelio proclamado durante la Eucaristía Jesús dice a sus discípulos: “Tengan cuidado de no practicar su justicia para ser vistos”. El obispo resaltó el término ‘tengan cuidado’ invitando a no hacer ayuno o dar limosna para la apariencia.

Otra frase del evangelio es: ‘Tú, en cambio´. Mons. Aranguren comentó: “Las personas se comportan así pero si crees en el Evangelio y eres discípulo de Jesucristo, tú en cambio estas llamado a actuar de otra manera”.
Se refirió también al sentido del ayuno y la abstinencia que pide la Iglesia en este tiempo.
“Hay que guardar ayuno, pero el ayuno que Dios quiere es ¨vete a visitar a un enfermo, comparte la sopa y llévasela a esa persona que hace días no como caliente.
El ayuno de nuestra vida cotidiana: poder servir al prójimo que está necesitado”.
Y terminó invitando a pedirle al Señor que “iniciemos esta preparación a la Cuaresma con esta disposición, para encontrarnos con el Señor de la Historia y desde ahí salir a dar testimonio”.
HOLGUÍN CATÓLICO.