Desean los obispos cubanos en su mensaje que se puedan “encontrar en la Patria los ámbitos y la libertad para desarrollar los proyectos de vida personales.”

HOLGUÍN, CUBA.-En un mensaje de Navidad dado a conocer el 10 de diciembre, los obispos cubanos invitan al pueblo celebrar la Navidad en familia y en la comunidad cristiana recordando “cuanto nos ama Dios. Cuánto el hombre es importante para un Dios que se ha hecho hombre. ¡A pesar de las limitaciones!
Ellos mismos, las recuerdan y las nombran a la luz del pasaje de Isaias :“El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaban tierra de sombras, y una luz les brilló”. Is. 9,1

Les parece que este texto refleja bien la situación y el anhelo de tantos pueblos de la tierra, en un momento de “guerras antiguas y nuevas con sus secuelas de destrucción y muerte, polarizaciones y conflictos que impiden el diálogo, emigrantes que huyen de la pobreza y de las bombas, eventos naturales consecuencia del cambio climático, la injusticia económica, social, la falta de libertad…

Para los obispos, todo esto es un caminar en tinieblas que también viven los cubanos. Y van nombrando las realidades que hoy vive Cuba:
•La situación respecto a la alimentación, los medicamentos y los servicios en general es dramática.
•La emigración creciente de niños, jóvenes, familias enteras, obreros y profesionales añade al sufrimiento por las carencias materiales, el dolor de la separación, y va dejando a muchos adultos mayores en la soledad y el desamparo.

•Los salarios de la mayoría no alcanzan para nutrirse adecuadamente, sin pensar en otras necesidades que los seres humanos tenemos para vivir con dignidad.
•Se sigue echando de menos en el hogar y en la comunidad cristiana a los presos.
•En el corazón y en los rostros de tantos hermanos nuestros hay confusión, tristeza y desesperanza.

• La economía no acaba de despuntar como se preveía, y la posibilidad de enriquecernos con las legítimas opiniones y pensamientos plurales, no se reconoce y valora suficientemente.
Vuelven a citar Isaias y comentan que el profeta “ contempla que, en ese pueblo triste, Dios hará crecer la alegría”
Es también el deseo de los obispos y su súplica. “ Que Dios conceda alegría, paz, sosiego y esperanza a su pueblo” porque sin estos sentimientos en el corazón, dicen “el ser humano pierde el entusiasmo por la vida, la capacidad de emprender iniciativas y de movilizarse para realizarlas”.
Por ello el mensaje anima “crear entre todos, con responsabilidad y empeño, las posibilidades reales para que el pueblo cubano que es alegre, creativo, emprendedor desarrolle todas sus potencialidades·”. Desean los obispos que se puedan “encontrar en la Patria los ámbitos y la libertad para desarrollar los proyectos de vida personales.”

Con Isaias recuerdan que la alegría que se vislumbra tiene que ver con el nacimiento de un niño con la Navidad.
“Dios envía a su Hijo eterno al mundo, el Dios inmortal se hace un hombre, uno como nosotros, alguien que comparte ahora y para siempre nuestra vida, nuestras limitaciones, nuestros sufrimientos y fatigas.”
Por ello la Navidad es tiempo para recordar y celebrar “cuánto nos ama Dios, cuánto el hombre es importante para un Dios que se ha hecho hombre. ¡Nunca estamos solos! ¡Dios camina con nosotros!”
Puedes leer aquí el mensaje completo.
HOLGUÍN CATÓLICO