VIVIR LA MISERICORDIA Y DESCUBRIR A JESÚS EN LA VIDA ORDINARIA

El Segundo Domingo de Pascua recuerda el encuentro de Jesús Resucitado con el incrédulo apóstol Tomás y celebra el Domingo de la Misericordia

HOLGUÍN, Cuba.- La Misericordia de Dios es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia. Lo ha dicho el Papa y este Segundo Domingo de Pascua la Iglesia lo celebra. ¡Es el Domingo de la Misericordia!

Va muy bien con el Evangelio que se lee en todas las celebraciones dominicales al narrar el pasaje en que Jesús Resucitado vuelve a aparecerse a sus discípulos estando Tomás ausente y después con él presente.

Jesús se muestra misericordioso. Accede a las exigencias de Tomás, que no creía que había resucitado, le muestra las heridas de sus manos, le deja meter su mano en la llaga del costado. Y le dice “¡No seas incrédulo sin fiel!

De todo ello habla el ‘podcast’ que se transmite por las emisoras provinciales de Radio Victoria en Las Tunas ( 7:30 AM) y Radio Angulo en Holguín  (8:30 AM) en el que se invita a descubrir las señales de la presencia de Jesús en la vida ordinaria

Pintores clásicos interpretan a Tomás el incrédulo con Jesús

Los locutores explican que “cuando hablamos de signos de la presencia de Jesús resucitado, a veces esperamos señales que llamen la atención, que deslumbren, borrando cualquier duda que se pueda presentar, sin embargo, Dios ha preferido revelarse a través de la historia por medio de personas comunes, sencillas, pero con un corazón noble, fiel, capaz de comprometerse con sus hermanos”.

A los radioescuchas les recuerdan lo que la Iglesia siempre ha enseñado “ que podemos encontrar especialmente al Resucitado en cuatro lugares en los cuales alimentamos nuestra fe, la esperanza y la caridad. Ésos lugares son: la comunidad, la Palabra de Dios, la Eucaristía o Misa y en los más pobres, en los que sufren”..

Pintores modernos interpretan el encuentro de Tomás incrédulo con Jesús Resucitado

Van hablando de estos lugares con citas de la Sagrada Escritura y recuerdan que la familia es la comunidad  en donde compartimos la vida, la Palabra de Dios, la enseñanza de la Iglesia y alentamos el camino de la caridad. Es allí donde aprendemos a compartir nuestras búsquedas, nuestras luchas, nuestras heridas y preocupaciones, también por supuesto nuestras alegrías, sueños y esperanzas, por eso es tan importante encontrarnos con frecuencia”.

Como cada domingo recuerdan que la Iglesia esta viviendo un Camino Sinodal, “para lograr responder a los retos y desafíos que nos presenta la realidad mundial con sus veloces cambios que generan que muchos queden por el camino, marginados, incapaces de lograr llevar una vida digna que permita un verdadero desarrollo personal, eclesial y social”.

Esta respuesta requiere la capacidad de escuchar y de vivir en comunión con Dios y con los hermanos

Y por ser el domingo de la Divina Misericordia hablan de esta devoción y las practicas piadosas con ella vinculadas: la Novena, el Rosario de la Misericordia y el sentido que tiene volverse a Dios  a las 3 de la tarde, la hora en que murió Jesús.

Recuerdan que para el Papa Francisco,  quien visitó Cuba como Misionero de la Misericordia  “La credibilidad de la Iglesia pasa a través del camino del amor misericordioso y compasivo. La Iglesia vive un deseo inagotable de brindar misericordia”.

Interpretación moderna de la incredulidad de Tomas ( Gregory Grandville)

En sus reflexión sobre el Evangelio Mons. Emilio Aranguren Echeverría saluda a los radioescuchas con el saludo de la paz y explica que   “es la paz que sólo Dios puede dar, es la paz del corazón. Hoy el mundo reza para que haya paz, pero esa paz se define como “ausencia de guerras”. Es una paz que se establece a partir de acuerdos o pactos humanos, firma de documentos y compromisos entre las partes. La paz de Dios es espiritual, es una experiencia interior que, muchas veces rezamos en la noche, cuando decimos: “En paz me acuesto y enseguida me duermo, porque Tú solo, Señor, me haces dormir tranquilo”.

Como consecuencia de vivir la paz, añade se experimenta alegría y gozo interior. Por eso, la primera consecuencia de vivir en la paz de Dios es la de experimentar alegría o gozo interior.

Esa experiencia impulsa a la misión de ser mensajeros y testigos de esta paz  de la que el mundo está tan necesitado “ al igual que nuestro pueblo y nuestras familias”.

Como se viene haciendo en las peticiones de cada domingo se ora por la Iglesia, por el Papa, por quienes sufren para que los fieles sepan estar a su lado con corazón misericordioso. Y también por los gobernantes  «para que el Espíritu Santo los ilumine, les dé sabiduría y puedan encontrar los caminos que nos ayuden a superar la crisis que estamos atravesando”.

Y oran para que en este tiempo de Pascua, renazca la alegría de poder compartir el camino de la vida y el calor de hogar.

No dejes de escuchar todo el programa, en el enlace aquí debajo.

HOLGUÍN CATÓLICO