
Acompañados por tres obispos disfrutan de una comida festiva el 27 de diciembre
CERTENEJA, Holguín.- De todas las vicarías de la Diócesis acudieron a la cita navideña del 27 de diciembre que ya tiene una larga tradición y presididos por tres obispos celebraron la Eucaristía, compartieron villancicos y disfrutaron de la actuación de un coro de jóvenes y niños dirigido por Lina Serrano.
“Después de la Navidad nos reconocemos, nos encontramos y compartimos la vivencia de la Navidad que se ha podido celebrar con distintos signos y expresiones de paz y gozo interior”, expresó el obispo Mons. Emilio Aranguren Echeverría.
El obispo agradeció a las Religiosas de la Caridad de Santa Ana la acogida en su casa de Certeneja de Guirabo, a unos 10 kilómetros al oeste del centro de Holguín en donde mantienen una obra social con guardería infantil y taller de costura. La obra lleva el nombre de la fundadora madre María Rafols Bruna y las religiosas han creado una comunidad que reúnen los domingos para la Eucaristía .

El obispo elogió su perseverancia misionera y todos recordaron a la Hermana Olga Arias Salazar que inició la obra en el garaje de una casa y después una casita vieja hoy convertida en lugar de trabajo y de encuentros, que reproduce la fachada de la casa donde nació la fundadora, en España.

Los jóvenes y niños de la comunidad representaron la navidad, con canciones y actuaciones y los agentes pastorales hablaron de las experiencias de la Navidad vividas en sus comunidades. Para algunos esta ha sido la primera navidad en Cuba.

Compartiendo con todos estuvieron el obispo emérito Mons. Hector Luis Peña Gómez y el obispo auxiliar Mons. Marcos Pirán.

Mientras llegaba el almuerzo de puerco, congrí, yuca, ensalada y helado de chocolate, Mons. Aranguren aprovechó el momento para dar las gracias por el servicio prestado, a lo largo de este difícil año de la pandemia del Covid 19, por algunas personas que “actúan en la retaguardia”. Entre ellas las hermanas de Marta y María que atienden a los sacerdotes mayores en la Casa sacerdotal, el administrador del Obispado David Cabral y los choferes del obispado, Manolo, Alexander, Pipo y Palomares, “que han estado siempre disponibles para poder nosotros cumplir nuestra misión”.


HOLGUÍN CATÓLICO