CUBA ES MÁs GRANDE QUE TODAS SUS PARTES

Sacerdote cubano aboga por un pueblo reconciliadlo por el amor y que todos puedan aportar para construir un futuro mejor

HOLGUÍN, CUBA.- El sacerdote cubano P. Ariel Suárez Jaúregui ha manifestado a la agencia Vatican News que las prolongadas dificultades del pueblo cubano “han estado reclamando, desde hace mucho tiempo, que se produzcan cambios que ofrezcan a nuestro pueblo una vida más digna, próspera y feliz”.

Entrevistado por la agencia de noticias  del Vaticano,  el Secretario Adjunto de la Conferencia de Obispos Católicos  de Cuba (COCC),  ha respondido preguntas  sobre los recientes acontecimientos en Cuba y momento que vive la Iglesia.

En la entrevista, el sacerdote habanero hace un resumen de los  recientes acontecimientos y señala que las manifestaciones públicas son una expresión  “de la insatisfacción  por la situación económica y social que se ha ido agravando en los últimos tiempos en nuestro país, por la pandemia de la Covid 19 y factores internos y externos que han hecho cada vez más dura la vida del pueblo cubano”.

Manifestación en La Habana frente al Capitolio ( Redes Sociales)

 El P. Suárez reconoce que “algunas de esas manifestaciones tuvieron desenlaces lamentables por enfrentamientos entre los grupos de cubanos que se manifestaban y las autoridades policiales y otros grupos de cubanos que se sintieron autorizados a confrontarlos con violencia”.

Lamenta que  no hubiera  “ desde el primer instante, por parte de las máximas autoridades del país, un llamamiento claro al diálogo, a la escucha recíproca entre todos los cubanos y al rechazo de toda violencia como método para solucionar los problemas de la nación”.

Para el sacerdote, es alentador que otras voces con influjo dentro de la sociedad han manifestado públicamente “su deseo y compromiso para construir una Patria donde todos los cubanos sintamos que podamos aportar, incluso y a partir de nuestras diferencias”.

El P. Suárez señala que el  reciente comunicado de los obispos cubanos ante los hechos es una invitación a  un cambio de mentalidad y él mismo invita a “ponernos en oración y pedirle al Espíritu del Señor que cambie nuestros corazones”.

Su deseo es que el Espíritu Santo “nos haga capaces de reconocer a cada cubano como hermano y hermana. Y nos conceda la audacia y la valentía de buscar juntos las soluciones que necesitamos, sin desacreditarnos ni excluirnos por tener posiciones y puntos de vista diversos”.

Hace un llamamiento a la responsabilidad por parte de las autoridades del país e igualmente a otros grupos. Considera que es un empobrecimiento y una enfermedad del alma del pueblo el que ambas partes se consideren adversarios irreconciliables.

“Solamente el Espíritu Santo puede sanar una herida tan profunda y grave”, afirma.

Y subraya que “la Iglesia no puede cansarse de recordar que necesitamos un pueblo sano y reconciliado por el amor, aunque este lenguaje sea criticado o incomprendido por aquellos que prefieran la confrontación, o les convenga para sus intereses de parte”.

Para el sacerdote, “Cuba es más grande que todas sus partes y ninguna parte debe hablar y actuar por la totalidad”.

Señala que habla  bebiendo del Magisterio del Papa Francisco en «La Alegría del Evangelio» y en «Fratelli Tutti», y también de los padres fundadores de nuestra cultura como el padre Félix Varela y José Martí”.

Él esta convencido de que ”todos anhelamos vivir en paz y poder estar contentos y felices en nuestra tierra”.

Procesión con. la imagen de la Virgen de la Caridad (Archivo Diócesis Holguín)

Recuerda que la patrona de Cuba, tan amada por los cubanos, es la Virgen de la Caridad, que significa Virgen del Amor. “Cuando falta el amor entre nosotros, no somos hijos de nuestra Madre, no somos hermanos”.

Es lo que todos los cubanos piden cada vez  que se unen en el canto más popular a la Virgen de la Caridad: «todos tus hijos, a ti clamamos. Virgen Mambisa, ¡que seamos hermanos!».

Toda la entrevista en este enlace.

HOLGUÍN CATÓLICO