AMAR Y SERVIR: LA SÍNTESIS DEL JUEVES SANTO

El Papa lava los pies aun niño, 2020

Pide Mons. Aranguren valorar, querer, rezar y acompañar a los sacerdotes

HOLGUÍN, Cuba.- En su mensaje de Jueves Santo Mons. Emilio Aranguren Echeverría les ha recordado a sus sacerdotes que amar y servir es la síntesis vital de lo que es la vida que se entrega por los demás.

Aunque su mensaje  no se escuchará en las ondas de Radio Angulo y Radio Victoria, centenares de creyentes  lo seguirán a través de la redes sociales gracias a un programa en audio preparado por el equipo de comunicadores.

En su reflexión, Mons. Emilio Insiste en el sentido de profundidad  de este día y recuerda que, en la Última Cena, Jesús deja tres regalos: El lavatorio de los pies, como símbolo de servicio, las institución de la Eucaristía y del sacerdocio.

El Obispo desea que la celebración de hoy sea una valoración del sacerdocio ministerial.

Reconoce que no se ha podido celebrar la Misa Crismal en la Diócesis por la limitación de movimientos en la ciudad por la Pandemia. En ella los sacerdote renuevan sus promesas ante el Obispo.

¡Qué riqueza es para la Iglesia contar con un presbiterio diocesano!, expresa. Pide a los laicos valorar, querer, rezar, acompañar, respetar y rezar por sus sacerdotes. Y va nombrando a todos los sacerdotes de la Diócesis:  Los que por edad o enfermedad están limitados y que día a día muestran su disposición de entrega: el P. José Necuse, y el P.  Arnaldo Aldama, ya octogenarios, igual que «mi predecesor el Obispo Héctor Luis Peña Gómez con 91 años».

Mons. Emilio Aranguren durante el lavatorio de los pies en Jueves Santo de 2016

Igualmente menciona al Agustín Domínguez y Laureano Hernández, «marcados por la cruz de la enfermedad, “que diariamente se ofrecen en el altar de la vida por el bien de todos”.

Reconoce que “somos tres los que podemos considerarnos adultos mayores: el P. José Álvarez, el P. Paquinín Expósito, y un servidor”.

Mons. Aranguren recuerda los hechos de la Última Cena junto a Jesús y los encuentros de la Resurrección en los que los discípulos recibe la paz del Señor, ya resucitado. “Saludo que hemos de comunicar a todos: Paz a ustedes, reciban mi espíritu, no tengan miedo”.

Con ese deseo de paz, Mons. Aranguren sigue recorriendo la Diócesis mentalmente y cordialmente para encontrarse con sus sacerdotes: En San German y San Andrés saluda a los padres Jorge Inocente  Fernández y Frank Lugones.  En Las Tunas saluda al P. Pedro Pablo Ladrón de Guevara.  En Jobabo  al P. Nilson Adonis Anderson que junto al P. Roque Morales, se acercan a las bodas de plata sacerdotales

Mons. Aranguren y parte de los sacerdotes de la Diócesis en 2016

Y nombra al grupo más joven: El P. Ángel Andrés González, el  P. Pablo Emilio Presilla, el P Alexander Ceballo,  el P. Dayron Hernández, P. Emilio Fernández y el P.  Antonio Marrero que hacen presente a Jesucristo en sus comunidades y servicios diocesanos. Y suma a los diáconos permanentes y seminaristas, pidiendo en este día orar al dueño de la mies para que envíe nuevos obreros.

Con gratitud recuerda a quienes han venido de  otras realidades culturales, sociales y eclesiales: El P. Marcos Piran que ha aceptado servir como Obispo Auxiliar. A los sacerdotes José Luis Velázquez y Orlando Corzo ambos colombianos, y a los argentinos, el  P. Roberto López y el P Richard Rojas recién regresado a su país.

Nombra también a los sacerdotes religiosos. A los  seis misioneros del Verbo Divino con el P. Sergio Bertram,  al frente que lleva 30 años en el país y a sus hermanos misioneros:  Los PP. Héctor Arrúa, Rado Kottra, Lukas Mizerak, Mark Ostreycharz y Amans Laka quienes recorren todo el litoral norte desde Moa hasta Cayo Morales en Nipe. Recuerda a los cuatro frailes los cuatro frailes agustinos recoletos: PP. Joel Naranja, Julián Vallejos, Noé Servín e Ismael Xuruc, y hacia Puerto Padre  los religiosos de la Orden de San Agustín: los PP. Roberto Carpintero y Aloyce Matanda.

“Somos nosotros  los que hoy estamos llamados para servir a nuestras comunidades y hacer lo mismo que Jesús hizo con los apóstoles y hacerlo en memoria de Él,” dice el Obispo.

“Miremos al Señor que nos mira y mirémonos entre nosotros. Amemos y sirvamos que esa es la síntesis vital de lo que es la vida que se entrega por los demás.

HOLGUÍN CATÓLICO

Pueden aquí debajo  escuchar el programa en audio