MENSAJERO DE LA VERDAD Y LA ESPERANZA

( Un resumen del legado de la visita de Juan Pablo II, en 1998)

En su primera visita pastoral a los católicos de Cuba del 21 al 25 de enero de 1998 , Juan Pablo II tuvo un apretado y movido horario, ya que, en menos de cinco días visitó cuatro diócesis de la Isla en donde celebró la Eucaristía al aire libre, para regresar cada tarde a la Habana para encuentros específicos. La residencia papal se preparó en la Nunciatura Apostólica.

A la llegada del vuelo al aeropuerto José Martí le esperaban representantes de la Iglesia y Presidente de la República Fidel Castro Ruz.JPIIcuba-1fidel

Durante su estancia en Cuba, el Papa pronunció cuatro homilías y seis discursos. Las homilías fueron durante la Misa de campaña en cada una de las diócesis. Los temas designados fueron: La familia en Santa Clara el jueves 22, la juventud en Camagüey el viernes 23, María, la Patria y la Cultura en Santiago de Cuba, el sábado 24. Este acto incluyó la coronación de la Virgen de la Caridad del Cobre. La Misa final fue en La Habana el domingo 25.

Cada tarde el Papa tuvo encuentros específicos:

  • El jueves 22 por la tarde el Papa realizó una visita de cortesía con el presidente de la República en el Palacio de la Revolución
  • El viernes 23 por la mañana tuvo un encuentro con el mundo de la cultura en el Aula Magna de la Universidad de la Habana, en donde el Papa oró brevemente ante los restos del Siervo de Dios padre Félix Varela.
  • El sábado por la tarde se dirigió al mundo del dolor durante el encuentro en el Santuario de San Lázaro, en el Rincón, a las afueras de La Habana.
  • El domingo 25, después de la Misa en la Plaza, se encontró con los obispos cubanos en la Nunciatura Apostólica y con el clero, religiosas y laicos en la Catedral. Por la mañana, antes de la Misa tuvo un breve encuentro en la Nunciatura con representantes de otras confesiones cristianas.

Los traslados de por la tarde, en La Habana, fueron en auto panorámico, incluido el traslado final al aeropuerto el día 25 para el acto de despedida que fue a las 6:30 pm.

Desde  Pinar del Río le saludan con espejitos
Los católicos de la Provincia de Pinar del Río, en el extremo occidental de la Isla, salieron a la calle subieron a las azoteas el 21 de enero, a las 3:15 de la tarde para saludar al Papa Juan Pablo II. Su avión sobrevoló la Provincia para bendecir al pueblo pinareño. Este será el primer saludo de los cubanos al Papa, al iniciarse su primera visita pastoral a la Isla durante los días 21 al 25 de enero.

“ Con espejos que reflejen nuestro respeto y acogida y pancartas que manifiesten nuestro cariño, daremos un recibimiento digno al Vicario de Cristo”, había señalado la nota divulgada por la diócesis.

“Todas las campanas y altavoces de todas las Iglesias y capillas sonaron a esa hora de la tarde para demostrar nuestra alegría”. El domingo 25 todos estamos se dieron cita en la Santa Misa presidida por el Sumo Pontífice en la Plaza José Martí de la Habana.”

Por calles y carreteras al encuentro del papa
El día antes de la llegada del Papa, toda Cuba se dio cita en una vigilia de oración que se celebró a la misma hora en todas las iglesias y comunidades de la Isla. Pero una vez concluido ese momento de silencio, todo fue algarabía, canciones y entusiasmo por la visita.JPIIcuba3Bici

“Que viva el Papa, viva el Cardenal. Que viva Cristo, que viva la paz!. Por toda la calle 23 en La Habana ese escuchaban vítores como este en boca de grupos de personas que con pancartas y guitarras se dirigían a los puestos que se les había designado para aclamar al Papa a su paso por las calles. A la parroquia del Carmen se le iban sumando otras y al pasar por el Hotel Habana Libre, las canciones y el alboroto hicieron salir a docenas de periodistas que no podían creer que aquello estuvieran pasando en Cuba.

Con un cartel del Papa bajo el brazo —-caminaba con el grupo cantando. “Para mi es un honor conocer al mensajero de la paz y de la esperanza, “ dijo el muchacho de 12 años que había acudido solo a la marcha. Dijo que el Papa ha conocido casi todo el mundo y nada mas que le faltaba conocer al pueblo cubano. Lo vamos a recibir con mucho amor y mucha alegría.”

Cuando aterrizó el avión del Papa, todas las campanas se echaron al vuelo y todas las calles se escucharon los aplausos. “Se oye, se siente, Juan Pablo está presente,” empezaron a cantar a coro Denise Alonso y Maybeline Serrano. Pasaron varias horas hasta que llegó la caravana papal. Y fue todo tan rápido, que a penas dio tiempo a verle. Pero María Eugenia León estaba muy contenta. “ Me parece un sueño haber visto al Papa,” dijo. Esto sólo acaba de empezar.

JPIICu-5transporteCientos de autobuses en el camino
Para las tres de la madrugada, el 22 de enero la Plaza de la Catedral, en Cienfuegos estaba ya repleta de autobuses y también de gente. Habían llegado con linternas, para poder leer los carteles en las guaguas que les llevarían a Santa Clara para la misa papal. Se había organizado una caravana, con promedio de siete guaguas por parroquia. La primera salió de Copenayagua y fue recorriendo los pueblos y recogiendo a gente hasta que todas, llenas, se unieron para llegar juntas hasta Santa Clara. Hacia Santa Clara el número pasaba de 100. La caravana llevaba una ambulancia y un camión de repuesto, por si alguna fallaba. Las personas más vinculadas a la parroquia pagaron seis pesos y recibieron sus boletos primero. Después de que Fidel Castro pidiera una buena acogida al Papa, más gente quiso ir, y en Cienfuegos tuvieron que poner varios vagones de tren.JPIICu8

Ambiente familiar con un bohío Cubano
Como en Santa Clara el tema era la familia, quisieron dar a la visita del Papa un ambiente familiar. Y puesto que el lugar fue campestre, el arquitecto Luis Orlando Fernández o ‘Esquitín’, como todos le conocen, tuvo que construir un estrado papal que fuera un típico bohío cubano. El en proyecto colaboraron José Luis Fleites y la proyectista Isabel Barrio. Pero Esquitín se apresura a recordar que no se hubiera podido lograr sin la colaboración de mucha gente. A la derecha del altar resaltaba una palmera real junto a la imagen de la Virgen de la Caridad. Sobre el frene del Bohío, en su parte central se colocó el escudo de Juan Pablo II.

Planteó retos a la juventud cubana
En todo tipo de transporte fueron llegando los jóvenes a Camagüey la noche antes del encuentro con el Papa. Temprano de madrugada del 23 de enero ya estaban en pie y reunidos en una vigilia de oración en la Iglesia de la Merced. Entre ellos estaba Alexandra Rodríguez González de 18 años quien aunque tiene familia en Miami nunca se ha planteado dejar el país. “Se que los que se van añoran el cielo cubano y no parecen siempre felices.” Después de escuchar al Papa hablar de la familia dijo que es verdad que “la familia cubana está muy desintegrada. Los padres olvida que detrás de un hijo hay una persona con ideales y convicciones. “ Le gustaría ir a la universidad y piensa que una “debe estar dispuesta a luchar en cualquier parte. Para mí lo mejor es hacerlo aquí en Cuba.” Cuando se preparaba para la visita del Papa se decía: “El Papa viene a mi, yo soy la que tengo que cambiar, yo soy parte del pueblo cubano y si me renuevo por dentro y me abro a Jesús, Cuba también cambiará. Creo que el cambio de Cuba está en el corazón de los cubanos”.JPIICu4b

Alegría y colorido en el estrado papal
El mundo entero pudo ver el diseño que Maydelina Pérez Delgado ideó para el estrado Papal en la Misa de Camagüey. La joven artista plástica quiso que los colores fueran alegres, pero sin competir con el monumento de Ignacio Agramonte que serviría de marco. Los materiales sencillos :Un fondo de madera pintada de rosa con una cruz blanca, también pintada. Un toldo de color claro decorado con hojas de malanga y en el acceso al altar muchas flores y los típicos tinajones camagüeyanos.

El estrado iba a tono con el ambiente alegre de la juventud. Todo fue estudiado de antemano y el equipo hizo múltiples visitas a la plaza para asegurarse que todo iría bien. En Camagüey se permitió que el grupo par la construcción fuera de la Iglesia, dado que la diócesis está llevando a cabo la restauración de la catedral y cuenta con una brigada de trabajo para ello

JPIICu-6Quienes coordinaron los trabajos son profesionales jóvenes y comprometidos con la Iglesia: Elizabeth García Vitar es la arquitecto y Juan Boutros Amor es el ingeniero. También colaboró el artista plástico Omár González y el ingeniero civil Miguel Avalos

Acogida de fiesta en Santiago
En el camino hacia Santiago de Cuba, un descanso en el camino, en La Caldosa, cerca de las Tunas, varios cubanos tenían instalados sus negocios de refrescos. “Cristo es amor” decía un inmenso cartel delante de uno de ellos. Su dueño había conocido al Señor hace dos años y era parte de una comunidad evangélica.

En Santiago de Cuba el 24 de enero, todas las calles de la ciudad seguían el mismo tráfico hacia la plaza de Antonio Maceo. El fresco de la mañana se convirtió en fuerte calor y la gente tomaba posiciones bajo los árboles, al fondo de la plaza mientras seguía la catequesis que se hacía por los micrófonos. Eran pequeños dramas sobre alguna parábola del Evangelio. También se escuchó una narración dramatizada sobre el encuentro de la imagen de la Virgen de la Caridad sobre las aguas en la Bahía de Nipe, alternando con oraciones

Como el manto de la Virgen fue el estrado en Santiago
Al fondo se distinguía bien el estrado papal, al que el arquitecto Hector Pavón Lorie quiso darle un aire de transparencia. Por eso utilizó una estructuras blancas que como brazos se   unen en la parte superior, pero sin pared alguna. En la base de cada estructura blanca se divisaban los colores negro, amarillo, carmelita y rojo simbolizando las mezclas de raza en el pueblo cubano. Todo sublimado con el blanco y coronado por la cruz. Y para proteger al Papa y a los celebrantes, un toldo azul sujeto por un cable.

Un diseño que al mirarlo recordaba el manto de la virgen y el diseño de la Ermita de la Caridad en Miami. Pero el arquitecto Pavón Lorie no lo había tenido en cuenta al hacer el suyo. Su idea era realzar al máximo los elementos de la Plaza del Mayor General Antonio Maceo con capacidad para 200,000 personas. El la conocía bien y como arquitecto santiaguero la había estudiado.

El proyecto del estrado papal fue sometido a concurso y Pavón lo ganó. Dice que “como profesional y como arquitecto es un honor…es la obra que me realiza para la posteridad.”
Antes de concebirlo vio otros videos de visitas papales a Miami y América Latina.

Católico de toda la vida Pavón trabaja con el obispado, asesorando en las obras grandes de reconstrucción. Para el estrado trabajaron con él el ingeniero Pedro Márquez, el arquitecto Bernardo Carbonell, el ingeniero Esteban Ferrer y Hector Pavón.

Terminada la catequesis desde los micrófonos se anunció la entrad de la Virgen. Y todo el pueblo se aglomeró junto al pasillo central para verla pasar. Minutos después el avión del Papa cruzaba los cielos entre aplausos. Cuando anunciaron su llegada a la plaza José Antonio Grignón y Anubis de la Caridad Piñero tomaron posiciones sobre un pequeño escalón, empinándose para ver mejor. Hasta que impaciente Anubis se subió sobre los hombros de su novio. “Aquí llega, aquí llega”, dijo emocionada mientras los demás sólo veían el techo del papamobil blanco. “ No lo puedo creer, he visto al Papa, exclamó.”

 Sube la temperatura en Santiago
En Santiago de Cuba, el calor fue grande, y el Papa lo hizo notar. Pero la temperatura de la visita también había subido y el ‘no tengan miedo’ repetido por el Papa a su llegada era ahora el grito de la multitud. El arzobispo de Santiago de Cuba, Pedro Meurice había tocado el tema de la Patria, y al hacerlo dejó claro que el pueblo cubano era un pueblo respetuoso de la autoridad “pero necesita aprender a desmitificar los falsos mesianismos. Este es un pueblo que ha luchado largos siglos por la justicia social y ahora y ahora se encuentra al final de una de sus etapas buscando otra vez como superar las desigualdades y la falta de participación…”

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El Papa corona a la Patrona de Cuba

Sin embargo el Papa dejó claro que “la Iglesia, inmersa en la sociedad, no busca ninguna forma de poder político para desarrollar su misión, sino que quiere ser germen fecundo de bien común.” Esto implica también asumir “posiciones valientes y proféticas ante la corrupción del poder político y económico”, aclaró el Papa. En presencia de Raúl Castro el Papa reclamó que la Iglesia “ defendiendo su propia libertad defiende la de cada persona, la de las familias, la de las diversas organizaciones sociales, realidades vivas, que tienen el derecho a un ámbito propio de autonomía y soberanía.”

En este respecto, su reto fue especialmente reclamar para los laicos su papel de ‘sal y fermento’ en medio de la sociedad de la que forman parte, para lo que “tienen el deber y el derecho de participar en el debate público en igualdad de oportunidades y en actitud de diálogo y reconciliación.” Subrayó que el bien de la nación ha de ser procurado por los propios ciudadanos a través de medios pacíficos y graduales, para lo que cada persona tiene que gozar de “libertad de expresión, capacidad de iniciativa y de propuesta… y de la adecuada libertad de asociación.”

El Papa crea una nueva diócesis
En presencia de miles de cubanos congregados en la Plaza Antonio Maceo de Santiago de Cuba, el Papa promulgó la creación de la nueva diócesis de Guantánamo, bajo el obispo Carlos J.P. Baladrón Valdés, quien hasta el momento servía como obispo auxiliar en La Habana.

Nacido en Campechuela, provincia de Granma, había sido nombrado obispo auxiliar de La Habana en noviembre de 1991.Hasta el momento fue Vicario en la Zona Este de capital y párroco de La Milagrosa en Guanabacoa.

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En la Plaza José Martí de la Habana

Un pueblo Irreligioso morirá
En la Habana y con palabras de José Martí el Papa rechazó el falso conflicto entre la fe en Dios y el amor y servicio a la Patria. “Todo pueblo necesita ser religioso,” dijo con palabras de patriota cubano. “Un pueblo irreligioso morirá, porque nada en él alimenta la virtud. Las injusticias humanas disgustan de ella; es necesario que la justicia celeste la garantice.”

En las primeras filas de invitados, presidente Fidel Castro, acompañado por el escritor Gabriel García Márquez y su esposa, y representantes del gobierno seguían la ceremonia. Cuando llegó el momento del saludo de paz, alguas personas se acercaron a estrechar la mano del gobernante cubano, incluidos algunos sacerdotes extranjeros, “como gesto de reconciliación. Deseando la paz para Cuba,” aclaró después un sacerdote boliviano.

Pero la reconciliación y el diálogo ha de forjarse entre los mismos cubanos, había expresado el Papa al encontrarse el 23 de enero con el mundo de la cultura en el Aula Magna de la Universidad de la Habana. Allí reconoció que en Cuba, la mayor parte de los artífices de la cultura, sin distinción de credo, son hombres de diálogo, capaces de proponer y de escuchar.

El pueblo cubano nedesita a Dios
“Les animo a proseguir en sus esfuerzos por encontrar una síntesis con la que todos los cubanos puedan identificarse; a buscar el modo de consolidar una identidad cubana armónica que pueda integrar en su seno sus múltiples tradiciones nacionales,” les dijo.

A pesar de que la visita del Papa era una visita pastoral, la prensa en general no prestó gran atención a los encuentros del Papa con los obispos cubanos y con el personal de la Iglesia. Y sin embargo fue en estos encuentros en donde quedaron marcados los caminos a seguir después de la visita del Papa: defensa del ser humano, sus libertades y necesidad de formación integral, el cuidado de la familia, la atención a la religiosidad popular y el apoyo a los laicos en su misión hacia la sociedad son algunos de los temas abordados por el Papa, quien también volvió a reclamar para la Iglesia los espacios necesarios para cumplir su misión, incluyendo un acceso progresivo a los medios de comunicación. Ante los obispos, el Papa hizo una referencia al exilio para que colaboren al progreso de la nación cubana, ”evitando confrontaciones inútiles y fomentando un clima de positivo diálogo y recíproco entendimiento.”

Contemplando ell Sagrado Corazón  desde la torre de José Martí
Contemplando el Sagrado Corazón desde la torre de José Martí

El último encuentro con el Papa tuvo un carácter de intimidad. La Catedral de la Habana estaba repleta cuando llegó el Papa para reunirse con los sacerdotes, religiosas y laicos de todas las diócesis. Al entrar y al salir del templo por la puerta principal, recorrió despacio el pasillo central entre aplausos, vítores y apretones de manos. El encuentro fue breve pero intenso y después el Papa volvió a alejarse en su papamobil atravesando las calles de la Habana Vieja, entre los saludos del pueblo.

Un seminarista se había subido a un muro de la fachada de la catedral y lloraba mientras ondeaba una inmensa bandera cubana. En el corazón de los católicos quedaba la convicción y el reto de las palabras de despedida del Papa: “El pueblo cubano los necesita porque necesita a Dios.”

Sembró esperanza con la fuerza de la verdad
Además de los anécdotas durante la visita papal lo que quedó como legado para el pueblo cubano fue su mensaje.

Con la fuerza de la verdad, Juan Pablo II sembró esperanza en Cuba y se ganó los corazones. Durante su visita del 21 al 25 de enero, el Papa no se cansó de proclamar la verdad sobre el ser humano y denunciar todo aquello que en aquella sociedad y en el mundo atenta contra la persona. No planteó cosas nuevas, pero dichas en Cuba, tenían un sabor y una fuerza diferente.

A su llegada, el Papa dejó claro el programa de su visita: Anunciar la verdad sobre Jesucristo, el cual nos ha revelado la verdad sobre el ser humano, su misión en el mundo, la grandeza de su destino y su inviolable dignidad.” Eran los grandes temas que iría analizando en sus discursos posteriores. Pero de entrada subrayó que el mensaje del evangelio “conduce al amor, la entrega, al sacrificio y el perdón…” un camino que lleva a la esperanza de un futuro mejor.” Y para dejar claro el motivo de su presencia en Cuba , repitió las palabras del inicio de su pontificado” No tengan miedo de abrir sus corazones a Cristo, dejen que El entre en sus vidas, en sus familias, en la sociedad, para que todo sea renovado. Una renovación que necesitaría también el esfuerzo de los cubanos, porque “ustedes son y deben ser los protagonistas de su propia historia personal y nacional.”

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Palabras de bienvenida del Arzobispo de La Habana

A nivel público el Papa no había hecho aún ninguna petición en favor de quienes en Cuba sufren prisión por tratar de ejercer sus libertades. Lo hizo en el Santuario del Rincón, pero sólo después de haberlo planteado privadamente, dos días antes, durante su encuentro con el presidente Fidel Castro.

(Araceli Cantero Guibert en 1998)

Todos los discursos del Papa durante su visita